Héctor Hernández González Agendar Reunión
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Ilustración conceptual de un ecosistema digital conectado donde convergen seguridad, datos y procesos administrativos sobre un mapa abstracto de Chile

Nos encontramos frente a la «tormenta perfecta» de la gestión pública en Chile. Nunca antes habíamos enfrentado una convergencia regulatoria tan estricta y simultánea. Si estás leyendo esto, es probable que ya sientas la presión de los plazos que se avecinan entre 2025 y 2027. La Modernización Digital del Estado ha dejado de ser una aspiración futurista para convertirse en un mandato legal con consecuencias administrativas, civiles y penales directas para los jefes de servicio.

Ya no basta con escanear documentos para cumplir con una meta de «cero papel». El desafío actual es mucho más profundo: debemos rediseñar la arquitectura institucional para que sea interoperable, cibersegura y respetuosa de los datos privados por diseño. En nuestra experiencia acompañando a diversas reparticiones públicas, hemos notado que el error más común es tratar estas leyes como silos independientes, cuando en realidad, la Modernización Digital del Estado es un ecosistema indivisible.

En este análisis estratégico, desglosaremos la hoja de ruta crítica para navegar la implementación de la Ley 21.180, la Ley Marco de Ciberseguridad (21.663) y la nueva Ley de Protección de Datos Personales (21.719). Nuestro objetivo es entregarte la claridad técnica y normativa para que tu institución no solo cumpla, sino que lidere este cambio de paradigma.

La Modernización Digital del Estado en Chile se sostiene hoy sobre tres pilares que, si se implementan por separado, están destinados al fracaso operativo. Hemos observado casos donde instituciones invierten millones en digitalización de trámites (Ley 21.180), pero descuidan la arquitectura de seguridad subyacente, quedando expuestas a las nuevas multas de la Ley 21.663.

Esta tríada normativa exige una visión integral:

  1. Ley 21.180: Digitaliza el procedimiento administrativo (el «qué» y el «cómo»).
  2. Ley 21.663: Blinda la infraestructura y los servicios esenciales (la «seguridad»).
  3. Ley 21.719: Protege el activo más valioso, los datos ciudadanos (la «privacidad»).

Ignorar la interconexión de estos elementos es el riesgo más alto que puede correr un directivo público hoy. Una Modernización Digital del Estado efectiva requiere que el equipo jurídico, el departamento de TI y las áreas de negocio hablen el mismo idioma.

Para lograr esta sinergia, es fundamental contar con asesoría estratégica que integre la visión normativa con la ejecución técnica, asegurando que cada paso digital que des esté respaldado legalmente y protegido tecnológicamente.

El peligro de los silos organizacionales

Históricamente, el área de TI y el área Jurídica operaban en edificios separados, tanto física como conceptualmente. La Modernización Digital del Estado obliga a derribar esas paredes. Cuando un desarrollador implementa una API para interoperar, debe saber si está exponiendo datos sensibles protegidos por la Ley 21.719.

Del mismo modo, cuando un abogado redacta un convenio de interoperabilidad, debe entender si la contraparte técnica cumple con los estándares de seguridad de la ANCI (Agencia Nacional de Ciberseguridad). La falta de este diálogo es la causa raíz de la mayoría de los incidentes de seguridad que hemos visto recientemente en el sector público.

Ley 21.180 y el Fin de la Burocracia en Papel

La Ley de Transformación Digital (21.180) es el motor de arranque de la Modernización Digital del Estado. Su premisa es radical: lo digital es la norma, lo presencial es la excepción. Sin embargo, la implementación real va mucho más allá de habilitar una ventanilla única en la web.

El corazón de esta ley radica en la obligatoriedad de los procedimientos administrativos electrónicos. Esto significa que el «expediente» deja de ser una carpeta física y pasa a ser un conjunto de metadatos trazables e inalterables.

De la digitalización a la tramitación electrónica

Es vital distinguir entre «digitalizar» (convertir un papel en PDF) y «tramitación electrónica» (datos estructurados que fluyen entre sistemas). Una verdadera Modernización Digital del Estado busca lo segundo. Los documentos deben nacer digitales.

Si tu institución sigue imprimiendo resoluciones para firmarlas y luego escanearlas, no estás cumpliendo el espíritu de la norma ni optimizando recursos. La tramitación electrónica permite automatizar flujos, reducir tiempos de respuesta y, lo más importante, generar datos para la toma de decisiones.

Para profundizar en cómo reingenierizar estos procesos mediante software a medida y automatización, puedes revisar nuestras soluciones en Tecnología e Inteligencia Artificial.

La Fase de Preparación y el inventario de trámites

La gradualidad de la ley ha dado un respiro, pero los plazos fatales de 2026 y 2027 están a la vuelta de la esquina. La fase de preparación exige un levantamiento exhaustivo de todos los procedimientos administrativos.

Hemos visto que muchas instituciones subestiman esta etapa. Identificar mal un procedimiento hoy significa digitalizar un error mañana. La Modernización Digital del Estado requiere limpiar la casa antes de invitar a las visitas. Debes cuestionar cada paso: ¿Es necesario este timbre? ¿Por qué pedimos este certificado si ya lo tiene otro servicio?

Ciberseguridad y la Nueva ANCI. Ley 21.663

Modernización Digital del Estado representada por un escudo de ciberseguridad central conectado a flujos de datos y el escudo de Chile en un entorno tecnológico azul oscuro
La convergencia de la seguridad, la normativa y la tecnología es el núcleo de la modernización estatal

No existe Modernización Digital del Estado sin ciberseguridad. La promulgación de la Ley Marco de Ciberseguridad (21.663) cambia las reglas del juego de manera drástica. Chile pasa de un modelo de «recomendaciones» a un modelo de «obligaciones y sanciones».

La creación de la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) dota al Estado de un organismo con «dientes» para fiscalizar. Ya no se trata solo de proteger la imagen institucional ante un defacement; se trata de evitar multas que pueden comprometer el patrimonio fiscal y la continuidad del servicio.

Operadores de Importancia Vital (OIV)

Un concepto crítico introducido por esta ley es el de Operador de Importancia Vital (OIV). Si tu institución provee servicios cuya interrupción podría afectar la seguridad pública, la salud, o el abastecimiento, serás catalogado como OIV.

Esto implica estándares de seguridad mucho más altos dentro de la Modernización Digital del Estado. Deberás implementar sistemas de gestión de seguridad de la información (SGSI), realizar auditorías externas periódicas y reportar incidentes en plazos extremadamente acotados (a veces tan cortos como 3 horas para alertas tempranas).

Para entender si tu institución califica y cómo preparar un diagnóstico de brechas de seguridad, te recomendamos agendar un diagnóstico estratégico.

El nuevo régimen de multas y responsabilidades

La Ley 21.663 establece multas que pueden llegar hasta las 40.000 UTM para infracciones gravísimas por parte de los OIV. En el contexto de la Modernización Digital del Estado, esto es un riesgo financiero que ningún director de servicio puede ignorar.

Además de la multa pecuniaria, existe la responsabilidad administrativa. Un jefe de servicio que no haya dispuesto las medidas de seguridad necesarias podría enfrentar sumarios por notable abandono de deberes. La ciberseguridad ha dejado de ser un «problema del informático» para ser un problema de la alta dirección.

Interoperabilidad y Soberanía de Datos

La interoperabilidad es la promesa incumplida de la última década, pero ahora es una obligación técnica. La Modernización Digital del Estado no funciona si creamos islas digitales. El principio de «una sola vez» (once-only) exige que el Estado no pida al ciudadano documentos que el propio Estado ya posee.

Para lograr esto, necesitamos estándares técnicos robustos. Aquí entran en juego tecnologías como las APIs (REST y SOAP) y la Plataforma de Interoperabilidad del Estado (PIDE).

Estándares Técnicos: REST vs SOAP en el Gobierno

Aunque SOAP ha sido el estándar tradicional en sistemas legacy del gobierno (muy estructurado, basado en XML), la Modernización Digital del Estado moderna se está moviendo hacia arquitecturas REST (más flexibles, basadas en JSON).

La elección entre uno y otro no es trivial. Depende de la criticidad de los datos y la infraestructura existente. Una mala decisión de arquitectura puede condenar a tu servicio a la obsolescencia en dos años. Si necesitas apoyo técnico para definir tu arquitectura de APIs, puedes consultar nuestros recursos en Desarrollo y Tecnología.

PIDE y la eliminación del «Carteo» de Oficios

La Plataforma de Interoperabilidad del Estado (PIDE) es la herramienta central para materializar la Modernización Digital del Estado. Su uso permite que los sistemas conversen directamente, eliminando el envío de oficios pidiendo información.

Sin embargo, conectarse a PIDE requiere madurez técnica. Tus bases de datos deben estar limpias y tus servicios expuestos de manera segura. No puedes interoperar basura. La calidad del dato es prerequisito para la interoperabilidad.

Protección de Datos Personales (Ley 21.719)

Ilustración isométrica que representa la Modernización Digital del Estado a nivel nacional, mostrando el mapa de Chile iluminado y conectado de forma segura a edificios gubernamentales, centros de datos y una nube soberana bajo el escudo patrio
El despliegue de una infraestructura digital soberana y resiliente es fundamental para conectar la administración central con los territorios bajo la nueva normativa

La nueva Ley de Protección de Datos Personales (21.719) viene a elevar el estándar chileno al nivel del GDPR europeo. En el marco de la Modernización Digital del Estado, esto impone restricciones severas sobre qué podemos hacer con la información de los ciudadanos.

Ya no somos «dueños» de los datos que recolectamos; somos meros custodios. El ciudadano es el titular y tiene derechos ARCO (Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición) que debemos garantizar tecnológicamente.

Privacidad por Diseño y por Defecto

La ley exige que cualquier nuevo sistema de la Modernización Digital del Estado incluya la privacidad desde su concepción (Privacy by Design). No se puede construir el software y luego «pegarle» la privacidad al final.

Esto implica:

Para implementar estos protocolos, es vital capacitar a los equipos de desarrollo y negocio. La alfabetización en datos es clave, y puedes encontrar apoyo en nuestros programas de Capacitación y Formación.

La Agencia de Protección de Datos

Al igual que con la ANCI, se crea una Agencia de Protección de Datos autónoma. Esta agencia tendrá la facultad de fiscalizar cómo los organismos públicos tratan los datos en sus procesos de Modernización Digital del Estado.

El cruce de bases de datos entre servicios públicos, una práctica común y necesaria para focalizar políticas sociales, ahora deberá pasar por un tamiz de legalidad mucho más fino, requiriendo en muchos casos evaluaciones de impacto en la privacidad.

Gestión del Cambio y Talento Humano

Podemos comprar los mejores servidores y contratar el software más avanzado, pero la Modernización Digital del Estado fallará si las personas no cambian su mentalidad. La resistencia al cambio es el enemigo silencioso de la Ley 21.180.

Los funcionarios públicos a menudo ven la digitalización como una amenaza a su estabilidad laboral o como una carga de trabajo adicional. Es responsabilidad de los líderes transformar esta visión. La tecnología viene a eliminar la tarea repetitiva y mecánica, liberando al funcionario para labores de mayor valor agregado y atención ciudadana.

Liderazgo adaptativo en la era digital

Los directivos deben ejercer un liderazgo adaptativo. No basta con dictar una resolución exenta ordenando el uso de la firma electrónica. Hay que acompañar, enseñar y contener.

La capacitación continua es la única herramienta efectiva para cerrar la brecha de habilidades digitales. Un equipo que entiende el «porqué» de la Modernización Digital del Estado es un equipo que remará a favor de la implementación, en lugar de boicotearla pasivamente.

Desafíos Tecnológicos Futuros: IA y Nube

Mirando hacia el 2026 y más allá, la Modernización Digital del Estado inevitablemente se encontrará con la Inteligencia Artificial. El uso de LLMs (Large Language Models) para asistir a la ciudadanía o resumir expedientes es el próximo paso lógico.

Sin embargo, esto trae nuevos riesgos. ¿Dónde se procesan esos datos? ¿Estamos enviando datos de ciudadanos chilenos a servidores en el extranjero? La soberanía de datos se vuelve un tema de seguridad nacional. Implementar modelos de IA locales (On-Premise) o en nubes privadas certificadas será el estándar exigido para cumplir con la normativa.

Si te interesa profundizar en cómo desplegar IA de manera soberana y segura, te invito a revisar nuestras guías técnicas en la sección de recursos descargables.

Reflexión Estratégica

La Modernización Digital del Estado no es una carrera de velocidad, es una maratón de resistencia y precisión. Las leyes 21.180, 21.663 y 21.719 han trazado la cancha, puesto las reglas y definido los árbitros.

El costo de la inacción es altísimo, no solo en multas, sino en la pérdida de confianza ciudadana. Un Estado lento, inseguro y burocrático ya no es aceptable en el siglo XXI. La oportunidad que tenemos hoy es única: reconstruir la relación entre el ciudadano y lo público a través de servicios eficientes, transparentes y seguros.

La pregunta ya no es si debemos modernizarnos, sino cuán rápido y seguro podemos hacerlo para estar a la altura del mandato legal y ético que se nos ha encomendado.

El Costo de la Inacción: ¿Tu institución está preparada?

El cumplimiento de la Ley 21.180 y la nueva Ley Marco de Ciberseguridad (21.663) no es opcional. Los plazos establecidos por la SEGPRES y la Contraloría son estrictos, y la falta de adecuación puede derivar en sumarios administrativos o vulnerabilidades críticas de seguridad que expongan datos sensibles de la ciudadanía.

No esperes a la fecha límite para iniciar el proceso de Modernización Digital del Estado. La improvisación ante una auditoría de la ANCI o un requerimiento de la Agencia de Protección de Datos suele ser mucho más costosa que una planificación ordenada.

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Preguntas Frecuentes sobre Modernización Digital (FAQ)

¿Cuáles son los plazos fatales de la Ley de Transformación Digital (21.180)?

En cuanto a Modernización Digital del Estado, la fase de preparación ya finalizó para la mayoría de los órganos. El hito crítico final es el 31 de diciembre de 2027, fecha en la que todos los procedimientos administrativos deben ser completamente electrónicos. Sin embargo, los grupos de instituciones más avanzadas deben tener sus comunicaciones oficiales y notificaciones digitales operativas mucho antes, durante 2025 y 2026.

¿Qué instituciones serán consideradas Operadores de Importancia Vital (OIV)?

Según la Ley 21.663, serán OIV aquellas instituciones públicas o privadas cuyos servicios sean indispensables para la población (agua, luz, salud, transporte, seguridad social) y cuya interrupción cause un grave impacto en el orden público o la economía. La calificación específica la realizará la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) mediante resolución.

¿Es obligatorio utilizar la Plataforma de Interoperabilidad (PIDE)?

Sí, el principio de interoperabilidad exige que los órganos del Estado compartan documentos y datos electrónicamente. La norma técnica insta al uso de la PIDE para evitar solicitar al ciudadano documentos que ya están en poder de la administración. No utilizarla implica una ineficiencia que contraviene los principios de la Ley 19.880 modificada y la Modernización Digital del Estado.

¿Cómo me afecta la nueva Ley de Protección de Datos (21.719) si ya tengo bases de datos?

La ley tiene efecto retroactivo sobre el tratamiento de datos vigentes. Deberás auditar tus bases actuales para asegurar que cuentas con una base de licitud (como el cumplimiento de una función legal) para tratarlos. Además, tendrás que implementar mecanismos para que los ciudadanos ejerzan sus derechos de acceso, rectificación y supresión de manera expedita.

Referencias

Héctor Hernández González
Escrito por
Héctor Hernández González
Consultor en Transformación Digital

Especialista en Transformación Digital, Inteligencia Artificial y Gestión de Procesos | Magíster en Dirección y Gestión Pública | Magíster en Administración de Empresas (MBA) & Magíster en Inteligencia Artificial (c) | Ingeniero Comercial + Ingeniero en Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC).

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